lunes, 17 de mayo de 2010

Inspiración

No soporto que las palabras me venzan. Sé que no es una guerra, más bien un dueto entre ellas y yo, poesía. Pero a veces son más rápidas que yo y llegan a mi corazón y a mi mente tan pronto como se van, y no consigo memorizarlas, es imposible mantenerlas a mi lado. Otras veces, en cambio, parece que me odian, pues no me escuchan cuando las llamo.
La busco, mas pocas veces soy capaz de encontrarla. No sé qué le habré hecho, pero a veces siento su ausencia con nostalgia. La añoro.
Tal vez la añoro tanto como añoro las lágrimas de felicidad, las miradas cómplices, las sonrisas menos oportunas que son capaces de alegrarme el día, o un simple beso que dure lo que tiene que durar un beso.
No me gusta demasiado forzar a la inspiración, en el momento más inesperado vendrá a mí. Y yo, impulsiva y tonta soñadora; la recibiré con los brazos abiertos. Como si nunca se hubiese ido, como si nunca me hubiera hecho daño, la acogeré calurosamente, agradecida.
¿Y qué es lo que necesito? Una palabra clave, una lágrima de felicidad, una mirada extrañada, un rayo de luz, una noche de locura. ¡Qué se yo!
Pues eso, inspiración.

2 comentarios:

St2 dijo...

uauu!!!
te comprendo perfectamente cuando la necesitas nunca esta y luego viene cuando quiere pero tan rapido como viene se va.
me gusta mucho tu forma de escribir sigue asi

Marina Landa dijo...

muchas gracias :)