Cada vez que sus labios forman una sonrisa el mundo brilla, se llena de luz, de armonía, los problemas no son más que una leve brisa. Es pequeña y frágil probablemente, por muy fuerte y poderosa que se crea. Aunque tal vez sea mucho más fuerte de lo que nadie pueda llegar jamás a imaginar. De vez en cuando se pierde en el laberinto que forma la vida en su cabeza. Se ahoga entre los gritos del silencio. Se inunda de melancolía y de no saber qué hacer. Se clava a sí misma las palabras de quienes la odian, y con más fuerza todavía cada letra que pronuncian quienes la aman.
Es amable y educada, a veces demasiado, otras veces no lo es nada. Es madura y niña a la vez, cree en las personas y las estudia en su día a día, pero también sueña con un mundo mejor, y por supuesto, se sumerge en él como si no hubiera mañana. Mientras ríe, llora. Cuando calla, le grita al mundo su injusticia. Al mismo tiempo que observa, se ciega de maravillas y de horrores.
Es aguda e ingenua a la vez, cree saber mucho, mas sabe perfectamente que todo lo que cree no la lleva a ningún lado. Es ignorante e inteligente. Posee humildad y modestia, sabe qué
hace mal y no alardea de ello, pero también le puede la soberbia, conoce sus virtudes y las explota al máximo.
Es hermosa y poco agraciada, depende de dónde la mires y los gustos que tengas. Parece muy sensible y afectuosa, besa, abraza y acaricia con pasión; aparenta ser fría y controladora, mira, calcula e intuye con precisión. Se fija en cada detalle y tan pronto lo olvida como lo siente suyo.

Le gusta la cultura y odia la sociedad. Ama a sus seres más cercanos y detesta la forma en la que actúan ante el mundo. Tan pronto dice hola como dice adiós, o al menos hasta
luego.
Imagina que es princesa y plebeya al mismo tiempo, desea la riqueza pero prefiere luchar por el pan de cada día. Suele ser un trozo de pan y también una harpía. Trata de dar de lado al egoísmo, pero no siempre es generosa. Puede que incluso, sin darse cuenta o haciéndolo, llegue a ser bastante hipócrita.
Sí, es incomprensible, tal vez sea eso lo que la haga única, inigualable y quizás, fruto de nuestra ilusión.

1 comentario:
Te falta la "a" de modestia. Por lo demás, la ortografía esta tan perfecta como el post. Un diez de cuatro letras y dos cifras.
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